viernes, 31 de agosto de 2007

BICICRITICA 30.08.2007

El último jueves de cada mes se realiza en Madrid una marcha denominada "Bicicritica" que reinvindica el uso ciudadano de la bicicleta, reclamando la construccion de carriles bici que ayuden a los desplazamientos por la ciudad.
Voy con un grupillo de "Biciglotones" y primero damos una vuelta por la casa de Campo, donde descubro porque a Gabriela la llaman "Machacamulas" cuando en la primera subida da un hachazo y nos pone a todos en fila.. yo ademas de cantante ("El último de la fila"), he decidido que ya no la ajunto, ala.
Circular por Madrid en bici es una gozada, Palacio de Oriente, Mayor, Sol.. y llegamos al lugar de la kdd, plaza de Cibeles. Hay bastante gente, parece ser que alrededor de 400.
En marcha a las 8,30 y la verdad es que liamos una buena, varias vueltas a la Cibeles, Castellana arriba, con la policia desbordada arriba y abajo con las motos, unos voltios por el barrio de Salamanca, Goya, Velazquez, vacilando con la poli.. cuando tenian cortado un buen tramo de Principe de Vergara nos desviamos por Ayala, para que espabilen.




Ambiente festivo, risas, pitos, division de opiniones de los conductores, unos animan otros protestan. Genova, San Bernardo y despues de casi 2 horas llegamos a la calle Acuerdo, donde parte del grupo promotor ha preparado un marmitako inmenso para repartir. El follón es impresionante asi que nosotros nos vamos hacia la plaza Mayor a rematar el día con un bocata de calamares...

Hay que repetir... en septiembre.

sábado, 11 de agosto de 2007

RASCAFRIA-PTO.MALAGOSTO-PELAOS-NAVAFRIA 09.08.2007

Hoy rodamos por una de la zonas menos transitadas de la sierra de Guadarrama, y vamos a tener el lujo de subir por encima de los 2000 mts. de altitud ademas de mantenernos en esa altura durante bastantes kms.
El carril bici que desde Rascafria conduce hasta el Paular está muy transitado, grupos de ¿tercera edad? pasean aprovechando el frescor que produce la sombra abundante y la cercanía del rio Lozoya. Estas primeras pedaladas sirven para ir soltando las piernas.
















A la pista por la que ascendemos no se le puede pedir más: buena sombra, buen firme de arena fina y apretada que ayuda a rodar con facilidad, y una pendiente muy tendida que te deja subir ahorrando energias. Por los claros del pinar vamos vislumbrando el valle que poco a poco va quedando abajo, con el pantano de Pinilla ocupando todo el espacio llano. Frente a nosotros la cumbre de Peñalara techo de la sierra, hoy estaremos cerca de sus canchales.

Hacia el final de la ascensión alguna rampa mas exigente nos recuerda que estamos subiendo un buen puerto ( 1000 mts. en unos 22 kms.) , pero la verdad es que esta subida es bastante asequible, al menos hasta el primer collado Puerto de las Calderuelas. El último tramo desde el puerto de Malagosto hasta conseguir la maxima altura es otro cantar, piedra, arena y, una pendiente inasequible a nuestras pedaladas, así que durante unos 500 mts. las bicis se convierten en coleguillas y vamos todos caminando juntos hasta arriba.

Ahora transitamos por los Pelados, una zona esteparia en la que te sientes encima del mundo, por una vertiente el valle del Lozoya, y por la otra el inmenso horizonte de las llanuras segovianas. Algunos afloramientos de agua verdean la hierba y congregan grupos de vacas, ademas de un nutrido grupo de buitres que despegan pesadamente cuando aparecemos.









Rápido descenso hacia el arroyo Artiñuelo, que corre por el fondo de un estrecho valle que recuerda a los parajes perdidos en los que en algunas películas sobreviven animales o tribus prehistóricas.

Mas seria es la pendiente de la pista que nos sube hacia Navafria, ademas de tener bastante piedra suelta, hay que apretar los dientes que toca sufrir un poco. Pasados los primeros apretones, amenizados por la recogida y consumición de frambuesas silvestres que encontramos abundantes por los margenes del camino, las rampas se suavizan y aunque las piernas ya acusan el esfuerzo llegamos sin mayor novedad hasta el puerto.

El descenso es larguiiiiisimo, entre pinares y quejigos, con alguna trialerilla y empinadas cuestas, por un camino que se esconde entre los helechos, hasta los kms. finales en que bajamos por una cómoda pista que nos deja en Pinilla del Valle.
El camino que lleva hacia Alameda, Oteruelo y Rascafria está recien arreglado, con gravilla apelmazada, que a estas alturas se agradece, y supone un agradable paseo hasta el fin/inicio de la ruta.

De lo mejorcito que hemos hecho, 66 kms. para disfrutar.

jueves, 2 de agosto de 2007

EL TIEMBLO-CASTAÑAR-CASILLAS-IRUELAS 02.08.07

Vamo a vé que con los calores esto se está enfriando y tenemos deberes sin hacer, asinque al tajo.. uuuuuna piedra en el camino, menseño que mi destino era rodar y rodar, rodaaaar y rodaaaar...rodaaaar y rodaaar.
El Tiemblo, 10 y pico de la mañana, que dicen que la temperatura va a dar un respiro... será a los inuit, porque aquí hase una caló que te rilas, de todas formas nos ponemos en marcha valle de la Yedra arriba, entre los pinos, por una pista que está cementada en los primeros kms, para después quedarse en un suelo pedregoso y descarnado que hace más dificil la subida.









Aunque estamos en agosto todas la fuentes del camino, que son bastantes, lucen un un buen chorro de agüita fresca, que nos invita a parar y descansar, cosa que por supuesto hacemos.


A ritmo llegamos al Castañar del Tiemblo, bosque mágico, que atravesamos por una fresca vereda en busca del collado de la Cruz del Tornero. Los ultimos metros nos tenemos que pasar a la infanteria y empujar la bici por la trocha arriba. Hemos subido cerca de 600 mts. desde el Tiemblo.
















La bajada es rápida y fácil, con algún tramo bastante inclinado, hasta el pueblo de Casillas donde procedemos a un pequeño refrigerio, antes de acometer nuevamente la subida, esta vez hasta el puerto de Casillas, 400 mts. más arriba de donde estamos, entre castaños y pinos que nos dan la sombra justa para no desfallecer.












Desde la cumbre la vista hacia el valle del Alberche es espectacular, con el embalse del Burgillo dando su contraste azulado a los campos ya resecos por el estío... joé que bonito ma quedao

El descenso es casi tan agotador como la subida, con una pista llena de piedras y arena que obligan a estar muy pendiente del trazado. Se hace muy larga hasta llegar, entre rios y arroyos, a la orilla del pantano, pero al fin solo nos queda llanear por el asfalto en busca del punto de inicio y de unas cañitas reparadoras.

Han sido 55 kms, muy intensos.